Los cultores del sincretismo espiritista Umbanda 

Publicado en: SECTAS

umbanda

En sus cultos, sostienen que estos Orixá, incorporan o poseen a los feligreses en medio de la liturgia. Este fenómeno, lejos de ser una verdadera posesión, se produce merced a una técnica de inducción al trance, donde el feligrés disocia su personalidad liberando el inconsciente. Desarrollan también diversas prácticas adivinatorias y, por los elementos de origen espiritista, creen en la reencarnación, la ley del Karma, los fluídos, etc.

 

 

La Umbanda es un culto sincretista creado alrededor de 1930 en la localidad de Niteroi, frente a Río de Janeiro, Brasil. El vocablo umbanda proviene de la lengua bantú, siendo su raíz el término ymbanda, con el cual se designaba a los hechiceros o jefes de culto de dichas tribus.

 

La Umbanda tiene sus raíces en los cultos afrobrasileños. Estos cultos surgen en las Américas con la llegada de los esclavos quienes, por las dificultades para mantener vivas sus costumbres y en su contacto con culturas distintas, asimilaron elementos de origen africano, amerindio y cristiano, conformando un fenómeno sincretista. En el caso de la Umbanda, deben agregarse también elementos de origen espiritista, ya que su fundador, el capitán José Pesoa, se dedicaba al espiritismo kardecista.

 

Orixás: Jerarquías de divinidades

 

Al igual que en los restantes cultos afrobrasileños, la Umbanda sostiene la creencia en un ser superior y en una serie de entidades intermedias que denominan orixás. Estos orixás son antiguas divinidades africanas o fuerzas de la naturaleza divinizadas (v.gr: el rayo, las aguas, etc.), y que a su vez homologan a las figuras cristianas:

 

Ogum – Orixá o Dios de la Guerra – San Jorge

 

Xangô – Orixá o Dios del Fuego y el trueno – San Jerónimo

 

Iemanjá – Orixá o Diosa de las Aguas – Virgen María

 

Ibeji – Orixá o Dios de los Mellizos – Santos Cosme y Damián

 

Oxalá – el más importante de los orixá – N. S. Jesucristo

 

También cuentan con otra entidad, intermedia entre los Orixá y los hombres, conocida como Exú, y es la que homologan a la figura cristiana del demonio.

 

En sus cultos, sostienen que estos Orixá, incorporan o poseen a los feligreses en medio de la liturgia. Este fenómeno, lejos de ser una verdadera posesión, se produce merced a una técnica de inducción al trance, donde el feligrés disocia su personalidad liberando el inconsciente.

 

Desarrollan también diversas prácticas adivinatorias y, por los elementos de origen espiritista, creen en la reencarnación, la ley del Karma, los fluídos, etc.

 

Cabe destacar que, al ser estos cultos autocéfalos, dentro de la Umbanda se pueden encontrar no sólo grandes diferencias cultuales, sino también doctrinales de un terreiro (designación del lugar donde desarrollan el culto), a otro.

 

Estrategias proselitistas

 

El proselitismo, tanto en la Umbanda como en los demás cultos afrobrasileños se da principalmente a través de dos vías. La primera de ellas es personalizada, por invitación de un integrante a participar de las ceremonias para solución de diversos problemas.

 

Por su parte, la segunda vía que favorece el acercamiento de muchas personas obedece a la propaganda que estos grupos suelen hacer en los avisos clasificados, aprovechándose de creencias supersticiosas y prometiendo la solución de problemas laborales, sentimentales, adivinación del futuro, anulación de supuestos maleficios, etc., a través de la magia o invocación de los orixás.

 

Algunas consideraciones

 

La Umbanda y los demás cultos afrobrasileños son concepciones religiosas cósmicas que desarrollan una acción cultual a las fuerzas de la naturaleza. No pueden ser considerados cristianos, ya que si bien utilizan la figura de Cristo, éste no es considerado como el Hijo de Dios y Redentor, sino tan sólo como el más importante de los orixá. Los elementos aparentemente cristianos, son sólo elementos mezclados en forma sincrética, con otros de orígenes diversos.

 

Sus creencias en la reencarnación y la ley del Karma, que niega el concepto cristiano de la redención, las supuestas consultas a los muertos y presuntas posesiones, las prácticas de tipo mágicas y adivinatorias son incompatibles con la fe cristiana.

 

 

Autor: Lic. José María Baamonde

Fuente: Fundación S.P.E.S.