Los vínculos de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, con la secta “Pare de Sufrir”

Publicado en: PERSONAJES

Jair Bolsonaro

Más de un analista ha apuntado a que el nuevo gobierno dará prioridad a los medios que son propiedad de Edir Macedo (Rede Record) por delante del actual líder de audiencia, Globo. Sin embargo, mucho más importante será el espacio que desde las administraciones públicas se le dé a todo el emporio religioso, económico y comunicativo de una secta tan dañina para las personas, las familias y todo el Estado.

 

 

La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), también conocida como “Pare de sufrir”, Familia Unida o Centro de Ayuda, es una secta de origen evangélico nacida en Brasil en 1977, de manos de quien sigue siendo su líder en la actualidad, Edir Macedo, multimillonario y dueño de un importante emporio mediático brasileño, Rede Record.

 

Se trata de un grupo que defiende la llamada “teología de la prosperidad” y que siempre ha estado en el centro de la polémica, protagonizando multitud de denuncias y juicios, tal como explica Miguel Pastorino en un documentado artículo.

 

Además, la secta siempre ha dirigido el voto de sus adeptos, llegando a presentar sus propios candidatos (en el partido PRB), de forma que la IURD es una importante fuerza evangélica en la Cámara de Diputados (aunque estrictamente no son evangélicos, y éstos rechazan a la secta, considerándola no cristiana). Sin ir más lejos, el alcalde actual de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, ha sido “obispo” de la IURD, y durante el gobierno de Dilma Rousseff llegó a ser ministro de Pesca.

 

La IURD y Bolsonaro, antes de las elecciones

 

Ahora, el nuevo gobierno de Jair Bolsonaro ha mostrado, una vez más, la influencia que tiene esta secta en el devenir político de Brasil. Sin entrar en juicios valorativos del recién estrenado mandatario, sí cabe analizar de forma objetiva la relación de la IURD con el gobierno, tanto en la campaña electoral como en el inicio de la nueva etapa política del país americano.

 

El 28 de septiembre de 2018 los representantes de la campaña electoral de Bolsonaro se reunieron con Edir Macedo, fundador y dueño de la IURD. Al día siguiente, en los miles de centros de la secta repartidos por todo Brasil se repitió la misma predicación: Bolsonaro salvaría el país de la perdición, mientras que el Partido de los Trabajadores sólo traería males.

 

Macedo no sólo utilizó los púlpitos de la IURD para esta clara opción electoral, sino que aprovechó las redes sociales para contribuir a la campaña. Cuando un adepto de la secta le preguntó en su perfil oficial de Facebook “su posicionamiento sobre la elección de presidente”. Su respuesta fue breve y directa, tal como publicó en su día el diario Estadão: “Bolsonaro”.

 

Como recordaba el experto Miguel Pastorino, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), en declaraciones a Alfa y Omega, la secta fundada por Macedo “siempre ha buscado alianzas políticas estratégicas, pero no por cuestiones ideológicas, sino para favorecer sus intereses. Van de la derecha a la izquierda sin problema”. De hecho, en las elecciones anteriores apoyaron sin problema a la candidata de izquierdas, Rousseff, del Partido de los Trabajadores.

 

Otro elemento fundamental a tener en cuenta es el componente económico y mediático -el ansia de influencia- por parte de la IURD. Porque, como podía leerse en El Desconcierto, la llegada de Bolsonaro al Palacio del Planalto podría significar la conquista de más poder por parte de Edir Macedo y su secta, lo que quizás incluya el apoyo gubernamental para que la Rede Record, propiedad de la IURD, le quite la hegemonía mediática de más de medio siglo a la todopoderosa Globo.

 

El nuevo gobierno y la secta

 

Finalmente, triunfó Jair Bolsonaro, y el pasado 1 de enero tomó posesión como nuevo presidente de Brasil. Entre los 140 invitados personalmente por él figuraba, como no podía extrañar a nadie, el magnate Edir Macedo, líder de la IURD.

 

Antes, fue en Record TV, canal propiedad de la IURD de Macedo, donde el recién elegido concedió su primera entrevista tras las elecciones. Ya a primeros de octubre Bolsonaro fue entrevistado en prime time, logrando el doble de la audiencia típica de este canal.

 

En su discurso de toma de posesión ante el Congreso, aseguró que, además de otros valores y opciones políticas de promoción de la familia y de lucha contra la ideología de género, bajo su gobierno se “respetarán las religiones”, en particular la “judeocristiana”.

 

Y precisamente uno de los datos más comentados en torno al arranque de la presidencia de Bolsonaro ha sido la presencia en su toma de posesión del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y todo lo que hay detrás de esta cercanía, incluyendo el futuro traslado de la embajada de Brasil en Israel, que pasará de estar en Tel Aviv a la ciudad de Jerusalén, con toda la carga simbólica y política que trae consigo.

 

Uno de los principales apoyos a esta controvertida medida ha sido el de Edir Macedo, tal como leemos en Ámbito. Este medio recuerda que en 2014 la IURD construyó en Sao Paulo una réplica del Templo de Salomón de Jerusalén. La secta utilizó para ello piedras de Hebrón, una de las ciudades más violentas del territorio palestino ocupado por Israel en Cisjordania, donde se instalaron colonos israelíes con protección militar a pesar de los reclamos de la ONU y la mayoría de la comunidad internacional.

 

El Templo de Jerusalén… ¡en Brasil!

 

Se trata, pues, de una réplica en Sao Paulo de lo que fue, según los datos bíblicos, el Templo de Jerusalén, con cerca de 100.000 metros cuadrados de construcción. Un edificio de 52 metros de altura en cuya inauguración (el 31 de julio de 2014) estuvieron los entonces presidenta y vicepresidente de Brasil, Dilma Rousseff y Michel Temer, respectivamente, y 11 gobernadores de estados del país.

 

La inauguración estuvo cargada de evidentes referencias al judaísmo. Además del Arca de la Alianza, en el acto se proyectaron fragmentos del Antiguo Testamento en las paredes del edificio y candelabros de siete brazos adornaron los laterales de la nave. “Macedo ha adoptado símbolos del judaísmo para intentar ganarse una marca de profeta del Antiguo Testamento”, explicaba entonces Ricardo Mariano, profesor de Sociología de la Religión en la Universidad de Sao Paulo. Y lo mismo puede verse en el uso de diversas prendas rituales y otros elementos judíos por parte de Macedo y otros líderes de la IURD.

 

Peculiar confusión religiosa

 

El primer ministro de Israel aprovechó su visita a Israel para reunirse con lo que los medios denominaron “líderes cristianos”, aunque una lectura atenta de lo publicado muestra que en el encuentro que tuvo lugar el pasado 30 de diciembre acudieron representantes de la Iglesia Católica (el cardenal Orani João Tempesta, arzobispo de Río de Janeiro) y de las iglesias evangélicas (los ministros pentecostales Silas Malafaia y Manoel Ferreira)… fue un líder de la IURD, Marcelo Crivella, quien lo organizó y dirigió, como alcalde de Río.

 

Así, lo que a primera vista era un encuentro interreligioso entre cristianos de diversas confesiones y el mandatario israelí –en calidad de representante de un Estado confesionalmente judío–, se convirtió en un acto donde ha quedado supuestamente legitimada la IURD como comunidad cristiana, cuando no lo es.

 

Según publicó Enlace Judío, Crivella –que además de haber sido obispo de la secta, es sobrino de Edir Macedo– se dirigió a Netanyahu diciendo: “no tengo palabras para describir lo que Israel representa para nosotros, rezamos por su país todos los días”.

 

Ahora toca estar atentos a lo que venga. Más de un analista ha apuntado a que el nuevo gobierno dará prioridad a los medios que son propiedad de Edir Macedo (Rede Record) por delante del actual líder de audiencia, Globo. Sin embargo, mucho más importante será el espacio que desde las administraciones públicas se le dé a todo el emporio religioso, económico y comunicativo de una secta tan dañina para las personas, las familias y todo el Estado.

 

Autor: Luis Santamaría del Río